¿A quien no le ha pasado, que cuando uno esta por entregarse por completo a los brazos de Morfeo (Morfeo, Dios o señor del sueño de alguna mitología, la neta no se cual, no sean mal pensados) pasa muy graciosamente, un moyote por exactamente de su bello y musical oído, rechinando con armónico y agudo sonidillo sus bellas alas, alejándolo por completo de ese gran Dios o señor aquel que les platique en líneas anteriores?
Pues bien, yo anoche experimente, una vez mas, este tipo de situaciones, la neta no me pregunten, como entraron a la casa, como casualmente encontraron en mi cuarto un agradable lugar como para permanecer ahí un rato, simplemente, y lo mas importante, es que los muy cabrones, no me dejaron dormir, si no hasta ya entrada la madrugada, y la razón por la cual yo estoy molesto, es que para mi el sueño es uno de mis 5 primeros placeres que tengo para ser feliz (luego comento de los otros cuatro) y soy capaz de hacer cualquier cosa, que este dentro de mi alcance, para llevarlo a cabo, que es descansar, pues bien, anoche estaba a punto de dormir, experimentando el lapso ese que uno siente que ya no esta despierto, pero que tampoco esta dormido, cuando un moyote, sabiendo lo que hacía, vuela directamente hacia la parte mas sensible que tengo del cuello para arriba, que es mi oído, y sensible por aquello de que es quesque musical, ok? Y hace rechinar sus mugres alas de una manera tan aguda, que ni la propia Sarah Brightman lo hubiera hecho. Y por instinto que es lo que hice? Concentre todas mis fuerzas la mano que tenía libre para darle un buen manazo a ese moyote y terminar de una ves por todas con su zancuda existencia!, pues fallé, y en lugar de al moyote, termine por darme un buen manazo en el oído, haciendo un sonido vacío, así como cuando le pegas en la boca de un cántaro de agua vació. Seguido de un inmenso, pero silencioso dolor, vino una ligera contracción en mi cuerpo, a causa de tremendo chingazo. Me imagino yo, que el moyote cagado de la risa quiso volver a realizar otro movimiento de alas, cerca de mi ya rojo oído, pues así fue, logrando esta ves, un sonido mas agudo que el anterior -arrg- gruñí, pensé en repetir la acción de la primera ves, tirar el manazo, pero después pensé en las conclusiones que sacaría con ese movimiento, así que esta ves, intente un golpe mas lento, sin causarme dolor, pero volviendo a fallar, ya gruñí susurrando, pos pá no despertar a la gente, y prendí las luces de mi cuarto, que en realidad es una lamparilla que tengo en la mesa de la compu porque no sirve el foco de arriba, pá ver si me encaraba con el dichoso moyote, y ya a la luz lo acababa con un buen revistazo, teniendo éxito, tuve contacto visual con el, después de un buen rato de que el muy carbón me estaba cocoreando, opto por posarse en la mesa donde tengo mi loción, crema, desodorante… las cosas que son de tocador pues, y madres!! Que con un certero y mortal Visionazo, (la revista se llama “Visión”) deje aplastado al zancudo ese que nada mas sabia rechinar sus alas, - ahora podré dormir- pensé yo, al mismo tiempo que encogía mis codos a mi estomago como festejando un gol, apague la luz, y acomodo mi delgado cuerpo en mi cama pá poder entregarme en los brazos del Dios o señor ese de Morfeo, cuando en eso… ñññññiiiiiiiiii pasa otro mendigo moyote exactamente por el mismo lugar que el anterior, mi oído, -aaaaaarrrrgggg!!! Ps cuantos son?- ya me pregunte a mi mismo en una voz un poco mas fuerte… y como si los muy cabrones me hubieran entendido, siento como pasan tres rechinidos, uno seguido del otro, de nueva cuenta por mi oído, volví a prender las luces, para ver si los veía, y en efecto, solo acabe con dos, pero en un lapso de tiempo muy prolongado, al desistir en mi búsqueda de un tercero, apague las luces, y ya fatigado, empecé a profundizar en el sueño, sabia que existía un tercero!! Ps me pasa por exactamente arriba del oído, pero el solo que hizo un movimiento rápido, rechino en mi oído, y se fue rápidamente a perderse, temiendo correr con la misma suerte que sus ya finados compañeros, fue el vuelo de la venganza… finalmente me entregue a los brazos del señor Morfeo, aunque por muy poco, ya que el tiempo había inútilmente transcurrido y pronto seria hora de levantarme. No si ni porque lo cuento, pero la neta, es algo muy increíble como unos seres tan pequeños, son capaces de fastidiarle la noche a uno, o bien, como uno tan adormilado, se lanza a hacer pendejadas como esta, de querer darle en la madre a todos los moyotes que secuelen al interior de la casa, en una sola noche, no creen?
La neta no se si exista moraleja, y si la hay es la siguiente… “Moyotes… hay un chingo, pá que los matamos, mejor un buen repelente y venga el buen sueño”